IGN informó que el desarrollador apagó los servidores en la nube de Aliens: Fireteam Elite en Nintendo Switch, dejando a los jugadores sin acceso al título y sin posibilidad de reembolso. El cierre ocurre tres años después del lanzamiento del juego, en 2023, y los propietarios ya habían sido avisados sobre la medida a principios de año.
El juego se vendía por US$ 29,99 en la versión estándar y US$ 59,99 en la Ultimate Edition. Con el fin de los servidores, los compradores pierden la posibilidad de jugar, ya que los títulos en la nube dependen del acceso remoto y no pueden descargarse como copias digitales comunes.
La decisión se produce en medio del debate sobre el futuro digital de los videojuegos, después de que PlayStation anunciara que cesará la producción de discos para nuevos juegos de PS5 a partir de enero de 2028. La semana pasada, se vio a Sony colocando adhesivos de advertencia sobre la descontinuación de la media física en las consolas PS5.
Este no es el primer caso de cierre de un juego en la nube para Switch. La colección Kingdom Hearts, también basada en la nube, fue apagada anteriormente, y Square Enix ofreció descuentos a quienes volvieran a comprar los juegos en Switch 2. Hasta el momento, no hay una propuesta similar para Aliens: Fireteam Elite.
La secuela, Aliens: Fireteam Elite 2, está prevista para lanzamiento en Nintendo Switch 2, y el desarrollador Cold Iron Studios no se ha pronunciado sobre reembolsos o compensaciones para los afectados por el apagado.
En las redes sociales, los jugadores criticaron la práctica. En un hilo de Reddit, un usuario afirmó que 'nunca se debe comprar un juego en la nube', mientras que otro defendió que las empresas 'deberían ofrecer reembolso' cuando retiran el acceso a un título. A diferencia de los juegos digitales eliminados de las tiendas, que pueden descargarse nuevamente por quienes ya los compraron, los juegos en la nube existen solo en servidores remotos, y la compra funciona como una licencia de acceso.
Nintendo, por otro lado, afirmó no tener planes de abandonar la media física, señalando que más de un tercio de sus juegos todavía se venden en caja.


