El movimiento Stop Killing Games anunció el lunes (10) que se unirá a la demanda presentada por la organización holandesa de consumidores Stichting Massaschade & Consument contra Sony, que pide US$ 457 millones por supuesto monopolio y precios inflados en PlayStation Store.
Creado en 2024, el movimiento busca poner fin a la práctica de las empresas de cerrar juegos en línea o con soporte oficial y ya ha llevado una petición con más de 1,2 millones de firmas a la Comisión Europea. La demanda original fue presentada en febrero en Holanda y acusa a Sony de elevar artificialmente los precios de los juegos digitales para los consumidores del país.
En el video, Stop Killing Games calificó el cobro como un 'impuesto Sony' y pidió precios justos y alternativas reales a la tienda en línea de la compañía. El grupo también exige que Sony devuelva el dinero supuestamente obtenido de los jugadores holandeses — valor que, según Stichting Massaschade & Consument, alcanza cientos de millones de euros.
La decisión de Sony de poner fin a la producción de discos físicos a partir de enero de 2028 amplió las disputas legales. En marzo, una demanda colectiva en el Reino Unido alegó cobros 'excesivos e injustos' en PlayStation Store. En mayo, dueños de PS5 demandaron a la compañía por reembolsos tras aumentos de precios vinculados a aranceles en 2025. Parlamentarios mexicanos también presentaron una queja formal ante la Comisión Antitruste de México por supuestas prácticas anticompetitivas.
Sony no ha dado señales de retroceso. El director financiero, Lin Tao, dijo a los inversores que la empresa planea 'avanzar con cautela' con el cambio.



