A pesar de las inversiones en inteligencia artificial, las ganancias financieras prometidas por la tecnología aún no aparecen en los indicadores agregados de la mayor parte del mercado corporativo estadounidense. Esa es la evaluación de Torsten Slok, economista jefe de Apollo Global Management, presentada en un análisis publicado el sábado (24).

Slok comparó el desempeño de las siete gigantes tecnológicas, conocidas como Magnificent Seven, con las otras 493 empresas del índice S&P 500. Mientras Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla registran crecimiento de los ingresos por empleado y de los márgenes de ganancia, los mismos indicadores permanecen relativamente estancados en el grupo restante, denominado S&P 493.

La diferencia es particularmente visible en la rentabilidad. En los gráficos presentados por el economista, los márgenes de ganancia de las siete gigantes se acercan al 30 %, mientras que las demás compañías se mantienen cerca del 10 %. Los ingresos por empleado, ajustados por la inflación, también presentan una trayectoria de crecimiento mucho más pronunciada entre las mayores empresas de tecnología.

El análisis incluye indicadores de productividad de la economía estadounidense, como la producción por hora trabajada y la productividad total de los factores. Para Slok, esos datos aún no revelan una aceleración generalizada que pueda atribuirse a la adopción de la IA.

El economista sostiene que las empresas tradicionales empiezan a ver los gastos en tokens, unidades utilizadas para calcular el consumo de modelos de IA, más como gastos operativos que como inversiones capaces de ampliar ingresos y ganancias. También cuestiona si la reducción del costo de esos modelos será suficiente para producir ganancias financieras consistentes.

La comparación, no obstante, tiene limitaciones importantes. Los gráficos presentan tendencias agregadas y no establecen una relación causal entre la adopción de IA y el desempeño financiero de las empresas. Tampoco permiten descartar beneficios individuales, como la reducción de costos o las mejoras de eficiencia en compañías específicas.

Para Slok, la cuestión decisiva será saber si las empresas fuera del grupo de las siete gigantes lograrán transformar el acceso cada vez más barato a la inteligencia artificial en un crecimiento efectivo de los ingresos y de los márgenes de ganancia.

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