Coinbase defendió este martes (13) que la red Bitcoin comience de inmediato a preparar su transición hacia sistemas criptográficos resistentes a las computadoras cuánticas. En un documento técnico, la corredora presentó recomendaciones para actualizar la seguridad de las transacciones y permitir que los usuarios migren sus activos gradualmente, antes de que esa tecnología represente una amenaza concreta.
La preocupación se centra principalmente en carteras cuyas claves públicas ya están visibles en la blockchain. En una evaluación publicada en abril, el consejo consultivo de Coinbase estimó que aproximadamente 6,9 millones de BTC están en esa condición, lo que los vuelve potencialmente vulnerables a futuros ataques cuánticos.
Computadoras cuánticas suficientemente avanzadas podrían utilizar esa información para descubrir claves privadas y autorizar transferencias fraudulentas. No existe actualmente una máquina que haya demostrado ser capaz de realizar ese ataque contra Bitcoin, pero la empresa argumenta que cambios en el protocolo y la migración de millones de carteras pueden llevar años.
Coinbase, que afirma custodiar cerca del 5% de todos los bitcoins existentes, considera esencial que la actualización preserve tanto la seguridad de las carteras individuales como los mecanismos utilizados por grandes instituciones financieras.
Coinbase propone una migración gradual y prepara su propio sistema para 2027
Entre las recomendaciones está la adopción de estructuras flexibles para incorporar nuevos algoritmos de firma digital sin exigir reformulaciones completas del protocolo. La empresa destacó propuestas como P2MR (BIP-360) y P2TRv2, que podrían facilitar futuras actualizaciones criptográficas.
Otra posibilidad implica carteras con dos métodos alternativos de autorización: uno basado en las firmas tradicionales de Bitcoin y otro en criptografía poscuántica. Esa configuración permitiría una transición progresiva mientras la comunidad debate cuándo restringir los mecanismos antiguos.
El documento también establece una distinción importante entre proteger carteras activas y decidir el destino de bitcoins abandonados, inaccesibles o mantenidos en direcciones antiguas.
Coinbase aboga por que esas discusiones avancen por separado. La ausencia de consenso sobre monedas perdidas no debería impedir la implementación de nuevas protecciones, aunque el tratamiento de esos activos siga sin una solución definida.
Paralelamente, la corredora desarrolla el PQ-CoreKMS, una versión de su sistema de gestión de claves preparada para criptografía poscuántica.
En julio de 2026, la empresa estableció un plazo de aproximadamente un año para poner a disposición una infraestructura automatizada capaz de operar con firmas poscuánticas, lo que apunta a julio de 2027. En los próximos dos o tres años, pretende desarrollar recursos más avanzados de computación multipartita, tecnología utilizada para proteger claves privadas sin reunirlas en un único lugar.
Ese cronograma, sin embargo, se aplica a la infraestructura interna de Coinbase, no a la actualización de la red Bitcoin. La adopción de las nuevas firmas por parte de la blockchain dependerá del desarrollo, las pruebas y el consenso entre los participantes del ecosistema.
Hasta el momento, ninguna de las propuestas discutidas se ha establecido como solución definitiva para la migración poscuántica de Bitcoin.



