Una petición presentada al Parlamento de Canadá pide que el gobierno financie la recuperación de BioWare, desarrolladora de Mass Effect y Dragon Age, tras su cierre por parte de Electronic Arts (EA). La iniciativa, abierta el 4 de noviembre de 2026, superó el mínimo de 500 firmas exigidas para avanzar en el proceso parlamentario y propone que el estudio vuelva a operar como una empresa canadiense independiente.

Registrado con el número e-7898, el documento fue creado por Brendan Routh, residente en Burnaby, Columbia Británica, y su publicación fue autorizada por el diputado Don Davies, del Nuevo Partido Democrático (NDP).

Los organizadores sostienen que BioWare representa una de las principales contribuciones culturales de Canadá a la industria mundial del entretenimiento. La petición argumenta que los juegos del estudio, vendidos en decenas de millones de copias, ayudaron a difundir valores asociados con la identidad canadiense.

La solicitud presenta tres reivindicaciones: financiamiento público para que BioWare recupere su independencia y sus propiedades intelectuales, protección de empresas e instituciones culturales canadienses contra intereses corporativos extranjeros y preservación del legado de la desarrolladora.

La iniciativa surge dos semanas después de que EA anunciara, el 21 de octubre, el cierre de BioWare y la cancelación del próximo proyecto de la franquicia Mass Effect, aún en etapa inicial de desarrollo. La decisión puso fin a las actividades de un estudio fundado en 1995 y responsable de títulos como Baldur's Gate, Star Wars: Knights of the Old Republic y Dragon Age.

La petición aún debe completar el proceso parlamentario

Aunque ha superado el número mínimo de firmas, la petición no fue remitida automáticamente a votación ni a aprobación.

Según las reglas de la Cámara de los Comunes, la recolección de firmas permanece abierta hasta el 4 de marzo de 2027. Después de eso, el Parlamento deberá validar definitivamente los apoyos recibidos. Si mantiene al menos 500 firmas válidas, el documento podrá ser certificado y presentado formalmente ante la Cámara.

Solo después de esa presentación el gobierno canadiense tendrá 45 días corridos para responder oficialmente. La obligación, sin embargo, se limita a la respuesta: no exige la aprobación de las reivindicaciones ni el financiamiento solicitado.

Otro obstáculo es la propiedad de las franquicias. Electronic Arts sigue controlando BioWare y sus derechos intelectuales, incluidos Mass Effect y Dragon Age. Una eventual recuperación de esas propiedades dependería de un acuerdo con la empresa.

La petición tampoco solicita una designación legal específica como patrimonio nacional. Su argumento es que el legado de BioWare constituye una parte importante de la herencia cultural canadiense y merece protección gubernamental.

Hasta el momento, no existe ningún anuncio de negociación entre el gobierno canadiense y Electronic Arts para adquirir el estudio o sus franquicias.

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