Investigadores de la Universidad de Tianjin, en China, presentaron el 30 de septiembre un sistema no invasivo de interfaz cerebro-computadora que pesa solo 3 gramos y ocupa cerca de 2 cm³. Bautizado como Shen Gong Xumi Brain Cube, el dispositivo fue desarrollado para captar señales eléctricas del cerebro durante períodos prolongados sin depender de los tradicionales gorros de electroencefalografía.

El equipo reúne en el mismo módulo los electrodos de EEG, circuitos electrónicos, batería y transmisión inalámbrica. Se fija directamente sobre el cuero cabelludo y puede permanecer oculto entre el cabello, reduciendo el volumen de los sistemas convencionales basados en gorros, cascos o bandas.

Según los desarrolladores, los principales parámetros del aparato cumplen con los requisitos aplicables de la norma china GB 9706.226-2021 para equipos médicos. Con una tasa de muestreo de 1.000 Hz, la batería permite entre 8 y 10 horas de funcionamiento, intervalo previsto para sesiones continuas de recolección de señales cerebrales.

La Universidad de Tianjin presenta el sistema como el dispositivo no invasivo de este tipo más pequeño y ligero desarrollado hasta ahora. La miniaturización busca reducir una de las limitaciones prácticas del EEG tradicional: el tamaño y la incomodidad del equipo durante monitoreos prolongados.

El sistema apunta a la salud, la investigación y las operaciones de riesgo

Entre las aplicaciones previstas están el seguimiento de indicadores fisiológicos y patológicos relacionados con la actividad cerebral, la clasificación de las fases del sueño, el neurofeedback y las investigaciones cognitivas. La plataforma también fue diseñada para aplicaciones de interacción cerebro-computadora, incluyendo el control de dispositivos y experiencias digitales.

El equipo trabaja además con empresas e instituciones en proyectos orientados al monitoreo de profesionales involucrados en actividades especiales y operaciones de emergencia. El objetivo es usar señales cerebrales combinadas con dispositivos vestibles para monitorear condiciones relacionadas con la seguridad durante el trabajo.

El Brain Cube integra la línea Shen Gong desarrollada por el laboratorio de interacción cerebro-computadora de la Universidad de Tianjin. El grupo afirma haber llevado ya más de 20 dispositivos de la familia a aplicaciones médicas y de interacción neuronal, con uso en miles de pacientes.

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