La miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), Isabel Schnabel, defendió que las reservas de los bancos centrales se integren directamente en infraestructuras financieras tokenizadas. En un discurso en el simposio de Jackson Hole, el viernes (28), ella afirmó que las stablecoins pueden complementar el sistema financiero, pero no sustituir el dinero de banco central como activo final de liquidación.
El BCE ya prepara esta transición. El Proyecto Pontes debe comenzar en septiembre, conectando plataformas basadas en tecnología de registro distribuido (DLT) con los sistemas tradicionales de liquidación del Eurosistema. En paralelo, el Proyecto Appia trabaja en una arquitectura de largo plazo para el mercado financiero tokenizado europeo.
Las stablecoins continúan por debajo de las reservas
Para Schnabel, las stablecoins tienen una limitación fundamental: los emisores privados no pueden crear liquidez rápidamente en momentos de estrés financiero.
Los bancos centrales, por otro lado, pueden ampliar la oferta de reservas cuando aumenta la demanda de dinero. Por eso, el BCE considera que las reservas continúan siendo el activo más seguro para concluir transacciones entre instituciones financieras.
La directora reconoció que las stablecoins reguladas pueden ampliar las opciones de pago, pero las clasificó como complementarias al dinero público.
El argumento gana importancia a medida que los títulos, depósitos y otros activos comienzan a migrar hacia redes programables. Para el BCE, el dinero utilizado para liquidar estas operaciones también debe acompañar esa transformación.
Pontes comienza en septiembre
En la primera etapa, el Proyecto Pontes permitirá que las transacciones realizadas en plataformas DLT se liquiden a través de los actuales TARGET Services del Eurosistema.
El plan es avanzar posteriormente hacia una infraestructura en la que la liquidación pueda ocurrir directamente en una plataforma DLT operada por el propio Eurosistema, con soporte para contratos inteligentes y, en el futuro, funcionamiento las 24 horas del día.
El BCE ya probó ese modelo. Entre mayo y noviembre de 2024, se realizaron más de 50 pruebas y experimentos con 64 participantes que involucraron la liquidación de operaciones mayoristas con dinero de banco central.
Desde 30 de marzo de 2026, determinados activos emitidos mediante DLT también pueden ser aceptados como garantías en las operaciones de crédito del Eurosistema.
Appia apunta a una infraestructura europea para 2028
El Proyecto Appia tiene un alcance más amplio. El BCE pretende presentar para 2028 una propuesta de arquitectura para conectar dinero de banco central, depósitos bancarios y activos financieros tokenizados.
Entre las opciones estudiadas se encuentran una infraestructura única, una red administrada por el Eurosistema vinculada a plataformas privadas o diferentes redes capaces de operar entre sí.
El banco central también ve la iniciativa como una cuestión de autonomía financiera. En sus documentos, el Eurosistema afirma que quiere reducir la dependencia futura de infraestructuras, tecnologías y estructuras jurídicas extranjeras.
El mensaje de Schnabel es que, si el mercado financiero europeo avanza hacia redes tokenizadas, el dinero de banco central deberá avanzar a la par — manteniendo su papel central en la liquidación de las transacciones.



