Amazon está invirtiendo en la construcción de una central de gas natural en el oeste de Texas que podría convertirse en una de las mayores fuentes individuales de gases de efecto invernadero de Estados Unidos, informó el diario The New York Times.
La central, ubicada en el condado de Pecos, Texas, tendrá 35 turbinas de gas natural y una capacidad de 7,65 gigavatios, inicialmente sin conexión a la red eléctrica del estado, suministrando energía directamente al nuevo centro de datos de la empresa.
Según Cleanview, que monitorea centros de datos y proyectos de energía asociados, el proyecto llamado GW Ranch recibió una licencia de Texas que permite la emisión de hasta 33 millones de toneladas de CO2, más que la mayor central de carbón del país. Las centrales rara vez emiten tanto como lo permitido, pero el permiso indica restricciones laxas a la contaminación.
Amazon confirmó que compró el sitio y planea adquirir energía de GW Ranch.
Empresas como Meta y Google también han comenzado a construir sus propias centrales de energía, recurriendo a gas, carbón y otras fuentes no renovables ante el aumento de la demanda de centros de datos de inteligencia artificial. El gobierno de Trump buscó flexibilizar las restricciones para estas centrales contaminantes.
Incluso si GW Ranch emite solo una parte de los gases permitidos, el proyecto representaría un retroceso para el Climate Pledge de Amazon. Jeff Bezos se comprometió a hacer que la empresa sea neutra en carbono para 2040, pero las emisiones de la compañía han ido aumentando durante varios años debido a la demanda de IA. La portavoz de Amazon, Margaret Callahan, afirmó: 'El mundo es diferente ahora de cuando cofundamos el Climate Pledge', y dijo que 'nuestro compromiso no ha cambiado'.



