La inteligencia artificial ya comienza a sustituir a actores y livestreamers en la industria del entretenimiento china. El avance de modelos de vídeo más realistas y baratos está llevando a las productoras a reducir la participación de profesionales humanos en algunas producciones.
El cambio fue documentado por el Financial Times en un reportaje publicado el sábado (29). La investigación relata casos de actores que tuvieron su rostro y voz digitalizados para su uso posterior en contenidos generados por IA.
El movimiento ganó escala principalmente en los microdramas, un formato de vídeos cortos popular en las plataformas chinas. En el primer trimestre de 2026, alrededor de 128 mil producciones fueron publicadas en el país, y más de 95% utilizaron generación por IA, según datos de la China Netcasting Services Association (CNSA).
Los vídeos de IA cuestan cerca del 90% menos
La reducción de costos ayuda a explicar la velocidad de la adopción. Shen Yang, profesor de la Universidad Tsinghua, afirmó al Financial Times que producir un minuto de vídeo con IA cuesta entre US$ 90 y US$ 120, aproximadamente el 10% del valor de una producción equivalente con actores.
El uso de personajes digitales también reduce los gastos de grabación, maquillaje, desplazamiento y disponibilidad del elenco. Estos modelos pueden reutilizarse en diferentes escenas y producciones, lo que favorece formatos basados en un gran volumen y ciclos cortos.
La evolución de herramientas como el Seedance 2.0, de ByteDance, amplió la calidad de los vídeos sintéticos e hizo más viable el uso de personajes digitales en contenidos destinados al gran público.
El rostro y la voz se convierten en material para modelos de IA
El cambio también comienza a afectar los contratos de trabajo. Los actores relataron procesos de captura de rostro, voz e interpretación para la creación de versiones digitales capaces de aparecer posteriormente en nuevos vídeos.
En algunos casos, esta digitalización ocurrió antes del alejamiento de los profesionales de las producciones. El resultado es que la imagen del actor puede seguir utilizándose incluso sin su participación directa en las grabaciones.
La práctica abrió disputas sobre consentimiento, remuneración y control de la identidad digital. Abogados consultados en la investigación afirmaron que los conflictos laborales relacionados con el uso de IA han crecido en China en los últimos dos o tres años.
Los livestreamers entran en la misma disputa
El impacto también alcanza el comercio por transmisiones en vivo. Cerca de 15 millones de personas tienen el livestreaming como ocupación principal en China, mientras que aproximadamente 690 mil trabajan directamente en la industria de los microdramas.
Los presentadores virtuales ya se utilizan para demostrar productos y mantener transmisiones durante periodos prolongados sin depender de equipos humanos. En algunas pruebas citadas en la investigación, los presentadores digitales alcanzaron resultados de ventas comparables o superiores a los de los presentadores reales.
Para las empresas que operan transmisiones durante muchas horas al día, la diferencia de costo hace que la automatización sea especialmente atractiva.
La IA domina el volumen, pero los humanos aún atraen más audiencia
La presencia de la inteligencia artificial creció rápidamente entre los microdramas chinos. Después de superar 95% de los lanzamientos en el primer trimestre, la participación se situó por encima del 60% en el segundo trimestre, según la CNSA.
En el primer semestre, cerca de 367 mil microdramas llegaron a las plataformas chinas. La asociación informó que la participación de las producciones generadas por IA se situó por encima del 74% en el período.
El volumen, sin embargo, no se traduce automáticamente en audiencia.
Los datos divulgados por la propia CNSA muestran que las producciones con actores reales continuaron concentrando una parte desproporcionada de las visualizaciones en determinados períodos, incluso representando una fracción mucho menor de los lanzamientos.
La diferencia sugiere que la IA ya ofrece ventajas claras en costo, velocidad y escala, pero aún no sustituye integralmente la capacidad de las producciones humanas de atraer y retener público.
China prepara nuevas reglas para el contenido generado por IA
El crecimiento de este mercado también ha llevado a cambios regulatorios. A partir del 1º de septiembre de 2026, los microdramas producidos con inteligencia artificial deberán incluir una identificación que informe el uso de la tecnología.
La regla llega en un momento en que la discusión deja de involucrar solo la calidad de los vídeos generados artificialmente y pasa a alcanzar directamente los derechos de imagen, la remuneración y las relaciones laborales.
Para los actores y creadores, la cuestión central pasa a ser quién puede usar una identidad digital después de que el rostro, la voz y la interpretación se transforman en datos capaces de generar nuevos contenidos.



