La demanda institucional de ether (ETH) perdió fuerza el lunes (10), cuando los ETFs spot del activo en EE.UU. registraron US$ 14,59 millones en salidas netas, mientras que datos de CryptoQuant apuntan a una ampliación de la presión de venta en las exchanges, en vísperas de la publicación del índice de precios al consumidor (CPI) de EE.UU. el miércoles (12).
El flujo neto semanal de ETH hacia las exchanges, que mide la diferencia entre depósitos y retiros, aumentó en agosto. El día 10, el indicador volvió a dispararse, coincidiendo con la caída del 3% del ether, que pasó de US$ 1.920 a US$ 1.875.
Presión de venta y soportes
Un número positivo y creciente en el flujo de exchange indica un aumento de la presión vendedora; lecturas negativas sugieren que se está retirando más ETH, una señal alcista. Tras desacelerarse en julio, la métrica volvió a subir, manteniendo el ETH en el rango de negociación de US$ 1.800 a US$ 1.960.
CPI como catalizador
La publicación del CPI el miércoles se considera un catalizador para el precio, con el mercado dividido (50/50) sobre la próxima decisión de la Reserva Federal. Datos más fríos aumentarían las posibilidades de un recorte de tasas; cifras más altas reforzarían los temores de subida de tasas y presionarían a los activos de riesgo, incluido ETH.
En el mercado de opciones, los participantes institucionales apostaban por un movimiento hacia US$ 2.000 para finales de agosto o septiembre, pero también mantenían hedge para caídas hasta US$ 1.700 y US$ 1.650. Si el CPI resulta negativo para ETH, US$ 1.800 y US$ 1.700 podrían ser objetivos inferiores.


