Google DeepMind podría perder su independencia y el fundador Demis Hassabis podría dejar la empresa en los próximos meses, según un reportaje de The Guardian e información de Pathfounders. La reestructuración concentra el desarrollo de IA en Bay Area y transfiere el liderazgo operativo a Koray Kavukcuoglu, quien asume el día a día del laboratorio desde EE. UU. sin el título de CEO.
Un exgerente de Google afirmó a The Guardian que la "era de DeepMind como actor independiente ha terminado". Un empleado actual del laboratorio dijo que es "solo una subdivisión más" del gigante tecnológico. La salida de Hassabis, según Pathfounders, habría ocurrido al mismo tiempo que la de Jeff Dean, pero Google temió una caída aún mayor en el precio de las acciones. Hassabis fue entonces "promovido" a chairman para facilitar la transición, y dedicará más tiempo a la investigación científica y a la startup farmacéutica Isomorphic Labs.
La reorganización divide a los especialistas
La reestructuración plantea dos interpretaciones. La primera, de la consultora SemiAnalysis, evalúa que Google está perdiendo la carrera por los modelos de IA más avanzados. El laboratorio dejó de ser una referencia de vanguardia, y las salidas reflejan años de asignación cautelosa de poder computacional y una cultura burocrática y adversa al riesgo. La empresa habría tenido sistemas avanzados de IA antes de ChatGPT, pero no los puso en manos de los usuarios con rapidez.
La segunda lectura, del inventor de la Web 2.0 Tim O'Reilly, sugiere que Google está disputando otra carrera, centrada en infraestructura en lugar de liderazgo en modelos. O'Reilly compara la situación con la disputa entre Thomas Edison y George Westinghouse: Edison creó la bombilla y la primera central eléctrica, pero Westinghouse ganó al construir una red eléctrica de corriente alterna que llevó energía a toda la sociedad. Los modelos Flash de Google, optimizados para la eficiencia, encajarían en esta lectura.
Indicadores financieros y retrasos
Los ingresos anualizados de Gemini alcanzaron los US$ 12 mil millones en el segundo trimestre de 2026. Google Cloud, por su parte, debería generar más de US$ 73 mil millones en ingresos por infraestructura de IA para finales de 2027, además de US$ 120 mil millones en ventas de TPU.
A pesar del optimismo del sector de la nube, Google enfrenta dificultades en el desarrollo de modelos de vanguardia. Gemini 3.1 Pro sigue únicamente en modo de vista previa, y Gemini 3.5 Pro, anunciado en mayo para su lanzamiento en junio, fue prácticamente archivado. Los problemas apuntan a fallas en el equipo anterior, que no logró alcanzar a los líderes, especialmente en rendimiento de codificación. Con la reestructuración, Google pretende buscar simultáneamente el liderazgo en infraestructura y en IA, sin preservar estructuras antiguas.



