The Coalition confirmó este lunes (12) que ataques DDoS afectaron los servicios en línea de Gears of War: E-Day, provocando fallos de autenticación, desconexiones e interrupciones durante las partidas. El estudio informó que continuaba monitoreando la actividad y adoptando medidas para reducir sus efectos.

Los problemas cobraron visibilidad el domingo (11), cuando los jugadores reportaron dificultades para acceder a partidas multijugador. Algunos no podían establecer conexión con los servidores, mientras que otros eran desconectados después de entrar al juego.

En un comunicado publicado por el perfil oficial Gears Community en la plataforma X, la desarrolladora atribuyó las interrupciones a ataques distribuidos de denegación de servicio, conocidos como DDoS. Este tipo de ataque busca sobrecargar servicios con un volumen elevado de tráfico, perjudicando el acceso de usuarios legítimos.

El estudio mantiene medidas de mitigación sin confirmar la normalización completa

La declaración de The Coalition establece una distinción importante sobre la naturaleza del incidente: los ataques confirmados tuvieron como objetivo la disponibilidad de los servicios en línea.

El comunicado no reporta invasión de cuentas, filtración de información personal ni compromiso de los sistemas internos de la desarrolladora. Aunque los ataques DDoS pueden provocar interrupciones significativas, su ocurrencia no constituye, por sí sola, evidencia de acceso indebido a datos.

La empresa tampoco presentó una estimación para la normalización completa de los servicios. En la declaración, informó que sus equipos continuaban monitoreando y mitigando los ataques y que se darían a conocer nuevas actualizaciones si hubiera cambios significativos.

El incidente ocurrió pocos días después del lanzamiento mundial de Gears of War: E-Day, el 6 de octubre, para Xbox y PC. Las dificultades afectaron precisamente los recursos conectados del título, incluyendo la autenticación y el acceso a las partidas en línea.

Hasta el comunicado del 12 de octubre, el estudio no había divulgado la duración total de las interrupciones, la cantidad de jugadores afectados ni información sobre los responsables de los ataques.

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