PepsiCo informó que está utilizando gemelos digitales de Siemens y Nvidia para simular cambios en fábricas antes de cualquier obra física. En los primeros proyectos, el enfoque aumentó la productividad en un 20% e identificó hasta el 90% de los posibles problemas de diseño antes de los cambios en el mundo real.

La compañía estima que la práctica puede reducir los gastos de capital entre un 10% y un 15%, al revelar capacidad ya existente en las unidades en lugar de exigir nuevas construcciones para alcanzar la misma meta.

Piloto de 12 semanas

El ejemplo más claro provino de un piloto de 12 semanas que unió dos fábricas ya existentes —una de bebidas y otra de aperitivos— que operaban por separado. El objetivo era integrar las operaciones para ganar velocidad, eficiencia y capacidad, dijo Steve Hoinka, vicepresidente de estrategia y transformación global de manufactura de PepsiCo, en la conferencia Realize LIVE Americas 2026 de Siemens.

El desafío era retirar parte de un almacén, enviar el producto directamente a un nuevo centro de mezcla y evaluar si el lugar combinado podría absorber nuevas líneas sin construir nada. La prueba normalmente llevaría meses; con la plataforma Siemens-Nvidia, PepsiCo ejecutó miles de escenarios en 12 semanas, antes de gastar en concreto, acero o equipos.

El presidente y director ejecutivo de PepsiCo, Ramon Laguarta, afirmó que la escala y la complejidad del negocio, del campo al estante, son enormes, y que la empresa está incorporando IA en todas las operaciones para atender la creciente demanda.

Visión de ecosistema

Athina Kanioura, CEO de PepsiCo América Latina y chief strategy and transformation officer global, dijo que la ambición es llegar a un mundo en el que cada planta y almacén opere como parte de un ecosistema inteligente, anticipando la demanda en lugar de solo reaccionar a ella.

El fundador y director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, afirmó que las industrias físicas están entrando en la era de la IA y que los gemelos digitales son la base de ese viaje para empresas con activos reales.

Los pilotos están limitados a unidades seleccionadas en EE. UU., con planes de expansión global a medida que la tecnología madura. El retorno, en este caso, no se mide en mano de obra ahorrada, sino en gastos de capital evitados.

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