El nuevo grupo de trabajo de inteligencia artificial creado por la Casa Blanca tendrá 120 días para evaluar los riesgos de la tecnología y recomendar cuál debe ser el papel del gobierno federal. El grupo será liderado por Jay Clayton, director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos.
La llamada Super Intelligence Force, anunciada el domingo (4), deberá coordinar diferentes organismos federales y evaluar si los mecanismos actuales son suficientes para manejar incidentes relacionados con la IA. El mandato incluye revisar sistemas de notificación de violaciones, ataques cibernéticos y otros riesgos.
Además de Clayton, el liderazgo incluye Andrew Ferguson, presidente de la Federal Trade Commission, Emil Michael, jefe de tecnología del Pentágono, y Scott Kupor, director de la Office of Personnel Management. El grupo responderá directamente a la Casa Blanca.
El informe puede redefinir la actuación federal
El principal objetivo será determinar hasta dónde debe llegar la actuación de Washington sobre los sistemas avanzados de IA. Las recomendaciones pueden alterar la distribución de responsabilidades entre agencias y los mecanismos usados por el gobierno para monitorear riesgos y responder a incidentes.
La iniciativa surge en medio de la estrategia del gobierno de Trump de limitar las barreras regulatorias que puedan reducir la competitividad estadounidense frente a China. Al mismo tiempo, la presencia de autoridades vinculadas a la inteligencia, la defensa y la regulación coloca la seguridad nacional, la ciberseguridad y la infraestructura crítica en el centro del debate.
El grupo de trabajo también deberá consultar a empresas, consumidores, organizaciones de la sociedad civil y operadores de infraestructura crítica.
El informe previsto para los próximos cuatro meses podrá indicar si la política estadounidense continuará apoyada principalmente en compromisos voluntarios de la industria o pasará a incorporar nuevos mecanismos federales de supervisión.



