Tesla y SpaceX pretenden construir conjuntamente una fábrica de semiconductores en el condado de Grimes, cerca de Houston. La información fue divulgada por Elon Musk el jueves (6), con el anuncio de una inversión inicial de US$ 16,8 mil millones.
Bautizado como Terafab, el complejo tendrá más de 100 millones de pies cuadrados de área de producción, lo que equivale a unos 9,3 millones de metros cuadrados, según SpaceX.
Las empresas estiman contratar al menos 3 mil trabajadores de Grimes y del condado vecino de Brazos.
La producción atenderá a robots, vehículos y centros de datos
La unidad reunirá fabricación, encapsulamiento y pruebas de componentes lógicos y de memoria. La propuesta es concentrar diferentes etapas de la producción para reducir el tiempo necesario para desarrollar e implementar nuevos chips.
Parte de los semiconductores se destinará a aplicaciones de computación de borde e inferencia. Entre los equipos previstos se encuentran los robots Optimus y los vehículos autónomos Cybercab, ambos de Tesla.
El proyecto también incluye chips de alta potencia para los centros de datos espaciales planificados por SpaceX. La empresa pretende usar satélites para ejecutar tareas relacionadas con el entrenamiento y la operación de modelos de inteligencia artificial.
Documentos presentados por la compañía indican que la inversión total en el complejo podría alcanzar los US$ 119 mil millones a lo largo de una construcción dividida en varias etapas.
Intel confirmó que participará en el proyecto, pero aún no ha detallado el valor de la inversión ni qué actividades asumirá en la operación.
Los residentes cuestionan los incentivos fiscales
SpaceX informó que utilizará agua del embalse de Gibbons Creek en las operaciones industriales, en lugar de retirar el recurso de los acuíferos locales.
El anuncio se produjo después de una reunión pública celebrada el miércoles (5), con la presencia de cientos de residentes. Los participantes cuestionaron los incentivos fiscales otorgados al proyecto y exigieron más transparencia sobre el acuerdo.
La superintendencia del distrito escolar de Anderson-Shiro afirmó que el proyecto podría ampliar las oportunidades para la región. La administración también declaró que supervisará la aplicación de los beneficios y los impactos de la instalación sobre los estudiantes.



