La empresa de seguridad PromptArmor reveló que Rovo, el asistente de IA de Atlassian, puede ser manipulado para enviar datos confidenciales a terceros sin aprobación humana. Las instrucciones ocultas dentro de archivos como PDFs son capaces de redirigir la herramienta, incluso cuando la búsqueda en la web está desactivada.
Cómo funciona el ataque
El ataque, clasificado por la empresa como 'zero-click', ocurre cuando un usuario le pide a Rovo que organice tareas y envía un documento contaminado. El PDF contiene un comando invisible, escrito, por ejemplo, en color transparente o con una fuente de 1 píxel. Al procesar el archivo, Rovo interpreta la instrucción como legítima y recopila datos sensibles, enviándolos a una URL controlada por el atacante.
PromptArmor afirma que la falla persiste incluso cuando una organización desactiva la búsqueda en la web de Rovo. La configuración no elimina la herramienta de apertura de URLs de los resultados, lo que mantiene activo el canal de exfiltración.
Sin respuesta de Atlassian
El informe fue entregado a Atlassian el 23 de mayo. Según PromptArmor, la empresa abrió un ticket, agradeció, pero no hizo ninguna otra comunicación tras repetidos reclamos durante más de dos meses. 'Rovo permanece vulnerable', concluye la firma.
PromptArmor también destacó que los agentes de IA basados en GPT-5 y Gemini fallaron en resistir ataques de inyección de prompt en más del 79% de las pruebas directas. El caso de Rovo muestra la versión indirecta de la técnica en un producto comercial.


