CertiK publicó este lunes (10) un informe que sitúa a Brasil como el quinto país en adopción de criptomonedas en el mundo, con US$ 318,8 mil millones en valor on-chain recibido en 12 meses hasta junio de 2025. El estudio también señala que los proveedores de servicios de activos virtuales (VASPs) tienen hasta el 30 de octubre de 2026 para presentar solicitud de autorización ante el Banco Central (BC).

Según datos de Chainalysis citados en el informe, casi un tercio de la actividad de América Latina pasó por carteras y plataformas brasileñas, casi el doble del movimiento de Argentina y México juntos. El marco regulatorio es la Ley 14.478/2022, detallada en tres resoluciones que el BC publicó el 10 de noviembre de 2025, que definen quién necesita licencia, los mínimos de capital y la relación con las reglas cambiarias.

Qué exigen las reglas

Las empresas que permiten negociación, custodia o transferencia de cripto deben presentar un informe de garantía razonable, emitido por una auditoría registrada en la Comissão de Valores Mobiliários (CVM), que acredite que los controles de prevención de lavado de dinero y sanciones funcionan. El capital mínimo exigido varía de R$ 10,8 millones a R$ 37,2 millones (aproximadamente US$ 2 millones a US$ 6,7 millones), según la categoría. El BC también prohíbe el registro en oficinas compartidas.

El informe estima que alrededor de 120 proveedores atienden hoy el mercado, la mayoría sin licencia formal. Las empresas extranjeras que operaban desde el exterior tienen 270 días para traer las operaciones a Brasil. Para Marcos Rocha, del bufete Veirano Advogados, el mercado subestima la complejidad de la solicitud. 'La revisión será minuciosa, detallada y altamente técnica', afirmó.

Stablecoins y riesgos

El informe señala que alrededor del 80% del volumen declarado de cripto en Brasil pasa por stablecoins vinculadas al dólar, y USDT responde por el 88,7% de ese flujo. La actividad total con stablecoins sumó R$ 1,13 billones entre 2019 y 2025. Para CertiK, 'cuando cuatro de cada cinco reales en cripto pasan por un instrumento vinculado a moneda extranjera, el fenómeno deja de ser protección al consumidor y se convierte en política monetaria'.

El estudio utiliza datos de Hack3d, de la propia CertiK, para mostrar que US$ 1,32 mil millones salieron del sector en 344 incidentes en el primer semestre de 2026. Las pérdidas por compromiso de carteras sumaron US$ 444,5 millones; phishing, US$ 366,3 millones. Los dos mayores ataques, Kelp DAO (US$ 291 millones) y Drift Protocol (US$ 285 millones), resultaron de fallas operativas y de infraestructura, no de contratos inteligentes.

Antônio Neto, director de crecimiento de Solana Foundation en América Latina, afirmó que el mercado brasileño está migrando hacia operadores licenciados. 'Lo que vemos como primera ola real son proyectos que optan por operar bajo un PSAV autorizado en lugar de buscar su propia licencia', dijo.

El informe señala además zonas grises, como carteras no custodiales, front-ends de DeFi y valores mobiliarios tokenizados, que la CVM considera de su competencia independientemente de la blockchain. 'Una acción tokenizada sigue siendo una acción', afirmó la autarquía. Para CertiK, la licencia se convierte en un activo, y la compra de operadores locales autorizados debería ser la vía rápida para los extranjeros, con el mismo estándar visto tras los regímenes MiCA, en Europa, y VARA, en Dubai.

La conclusión del estudio es que, en el mercado brasileño, 'la capacidad de probar sustituye a la capacidad de prometer'. La solicitud, acompañada del informe independiente, debe llegar al BC hasta el 30 de octubre de 2026.

Sigue en Radar