China anunció este viernes (9) un conjunto de 19 medidas para acelerar la innovación tecnológica, ampliar la adopción de inteligencia artificial y modernizar su industria. La directriz, publicada por el Comité Central del Partido Comunista de China y el Consejo de Estado, también prevé responsabilizar a los gestores por inversiones imprudentes que provoquen grandes pérdidas.

El documento abarca investigación científica, financiamiento, transformación industrial y formación profesional. La propuesta busca desarrollar las llamadas nuevas fuerzas productivas, concepto utilizado por el gobierno chino para promover el crecimiento económico basado en tecnologías avanzadas y productividad.

Entre las prioridades está la expansión del programa IA+, que incentiva aplicaciones de inteligencia artificial en sectores tradicionales, vehículos conectados, smartphones, computadoras y robots humanoides. El plan también prevé fortalecer la infraestructura de computación y la disponibilidad de datos.

La iniciativa incluye la creación de bases nacionales para probar aplicaciones industriales de IA, además de sistemas de monitoreo tecnológico, identificación de riesgos y respuesta a incidentes.

La directriz combate las burbujas tecnológicas y prevé exigir responsabilidades por grandes pérdidas

La sección dedicada a la implementación de las medidas orienta a las autoridades regionales a evitar proyectos sin viabilidad económica, inversiones especulativas e iniciativas motivadas solo por la popularidad de las nuevas tecnologías.

La determinación también prevé responsabilizar a los dirigentes por decisiones de inversión precipitadas que provoquen pérdidas significativas. El documento, sin embargo, no especifica penalidades ni establece un procedimiento propio para esas situaciones.

Paralelamente, el gobierno pretende ampliar el financiamiento tecnológico mediante inversiones ángel, capital de riesgo, fondos privados e instrumentos de crédito para empresas innovadoras. La directriz también incentiva la participación de empresas privadas en proyectos nacionales de investigación y la cooperación entre universidades e industria.

A pesar del alcance de las iniciativas, no se anunció un presupuesto único para ejecutar las 19 medidas. La coordinación quedará a cargo de órganos centrales de planificación económica, mientras que las autoridades locales deberán hacer seguimiento de la implementación y la aplicación de los recursos.

La orientación combina incentivos a la expansión tecnológica con exigencias explícitas de control sobre las inversiones, especialmente aquellas realizadas con recursos públicos.

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