El Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) investiga si Nvidia estructuró su acuerdo de US$ 17 mil millones con Groq para evitar un análisis antimonopolio que podría ocurrir en una adquisición tradicional. La investigación fue revelada por el New York Times el miércoles (9), con base en fuentes cercanas al caso.

El negocio, anunciado en diciembre de 2025, fue presentado como un licenciamiento no exclusivo de la tecnología de inferencia de Groq. Al mismo tiempo, el fundador Jonathan Ross, el entonces presidente Sunny Madra y otros integrantes de la startup dejaron la compañía para trabajar en Nvidia. Groq permaneció como empresa independiente.

Documentos regulatorios de la propia Nvidia muestran que la operación implicó US$ 13 mil millones pagados al cierre y otros US$ 4 mil millones a pagar posteriormente. La compañía también informó que no adquirió contratos con clientes, productos existentes ni participación accionaria en Groq.

La estructura del acuerdo entra en la mira del DOJ

Esa estructura está en el centro de la investigación. Los acuerdos que combinan licenciamiento de tecnología y contratación de equipos pueden permitir que grandes empresas obtengan activos estratégicos y talento sin realizar formalmente una fusión o adquisición, operaciones que normalmente quedan sujetas a mecanismos específicos de revisión antimonopolio.

Según el New York Times, el DOJ abrió la investigación poco después del anuncio del acuerdo y envió a Nvidia una demanda formal de información sobre la transacción. El organismo busca determinar si la forma elegida para el negocio tuvo como objetivo eludir el escrutinio regulatorio.

Si identifica irregularidades, el Departamento de Justicia podría aplicar sanciones a Nvidia, aunque la investigación, según el reportaje, probablemente no resulte en la reversión del acuerdo. Nvidia, Groq y el DOJ no habían comentado públicamente sobre la investigación a Reuters hasta la publicación del reportaje este jueves (10).

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