Fiserv puso en operación su plataforma de activos digitales con instituciones financieras e inició el primer uso en producción de una moneda digital integrada directamente a los sistemas bancarios tradicionales. El lanzamiento usa la Roughrider Coin, del Bank of North Dakota, para movimientos entre bancos y cooperativas de crédito.
La moneda está respaldada en dólares y podrá ser utilizada por más de 90 instituciones financieras participantes de la red del banco estatal. Las transacciones se procesan en la blockchain Solana, mientras que VersaBank actúa como emisor y Fireblocks proporciona la infraestructura de activos digitales y tokenización.
El principal avance está en la integración con los sistemas que ya utilizan los bancos. Las instituciones acceden a la Roughrider Coin a través del Commercial Center, plataforma de banca por internet comercial de Fiserv, sin necesidad de migrar las operaciones a entornos externos de criptoactivos.
La infraestructura reúne funciones de emisión, reservas, custodia y liquidación. En el modelo adoptado en Dakota del Norte, cada unidad digital está respaldada por dólares y su uso está restringido a instituciones financieras.
La plataforma abre espacio para nuevos usos
La entrada en producción lleva la estrategia de stablecoins de Fiserv más allá de la fase de pruebas. La empresa había presentado en 2025 la FIUSD, una stablecoin creada para integrarse con sistemas bancarios y de pagos.
Según la compañía, la misma infraestructura podrá sustentar pagos internacionales, liquidación con stablecoins, automatización de tesorería y depósitos tokenizados.
En el caso de la Roughrider Coin, bancos y cooperativas podrán realizar transferencias sin horarios de corte y con liquidación casi en tiempo real, reduciendo la dependencia de intermediarios y la necesidad de desarrollar infraestructura propia.



