Viena inauguró, el 14 de octubre de 2026, una estatua de Satoshi Nakamoto que parece desaparecer dependiendo del ángulo de observación. Instalada en el barrio Viertel Zwei, en la capital austriaca, la obra rinde homenaje al creador anónimo de Bitcoin y forma parte de un proyecto artístico internacional.
La escultura representa a un programador sentado frente a una computadora portátil y fue construida con 61 finas capas de acero inoxidable, separadas por pequeños espacios. Vista de lado, la figura se reconoce claramente. De frente, sin embargo, se vuelve casi invisible, en una referencia a la identidad desconocida de Nakamoto.

El efecto visual también permite que los rostros de los visitantes situados detrás de la estatua se reflejen en la zona de la cabeza de la figura. La propuesta representa la idea de que cualquier persona puede ser Satoshi y pone en valor la participación colectiva en el desarrollo de Bitcoin.
La representación de un hacker es intencional. En lugar de intentar reproducir la apariencia de una persona cuya identidad permanece desconocida, la obra rinde homenaje a los desarrolladores que construyeron el ecosistema global de la criptomoneda.

La instalación fue creada por Satoshi Gallery, un proyecto liderado por la artista italiana Valentina Picozzi, que trabaja con la temática de Bitcoin desde 2012. Su trayectoria comenzó con intervenciones de arte urbano y evolucionó hacia la producción de esculturas públicas.
La estatua forma parte de la serie 21 Nodes, que prevé la instalación de 21 monumentos por todo el mundo, una cifra inspirada en el límite de emisión de 21 millones de bitcoins. La primera escultura se inauguró en Lugano, Suiza, en octubre de 2024. El proyecto también llegó a ciudades como Nueva York, Tokio y Hanói.
En Viena, la iniciativa marca los 15 años de la asociación Bitcoin Austria. El monumento fue financiado mediante una campaña de donaciones que reunió a más de 120 colaboradores individuales, además de empresas patrocinadoras.
La obra está instalada en una zona pública cerca del lago de Viertel Zwei, con acceso libre para los visitantes.



