India inició la tokenización de bonos corporativos con liquidación en rupia digital del banco central, en un piloto que comienza a llevar tecnología de registro distribuido a un mercado estimado en alrededor de US$ 620 mil millones. El Demat 2.0 fue lanzado el jueves (10) por la Securities and Exchange Board of India (SEBI), junto con el Reserve Bank of India (RBI).

El sistema permite que los bonos corporativos se emitan como tokens digitales en una red privada y permisionada administrada por las instituciones de infraestructura del mercado. La tokenización no altera los intereses, el vencimiento, la calificación de riesgo ni los derechos de los inversionistas: el bono sigue siendo jurídicamente el mismo activo financiero, pero su registro y transferencia pasan a realizarse en una infraestructura basada en DLT, tecnología de registro distribuido.

Las primeras operaciones ya movilizaron ₹1.025 crore, cerca de US$ 115 millones, en emisiones de REC, Larsen & Toubro e IIFL Finance. REC y L&T captaron ₹500 crore cada una, mientras que IIFL recaudó ₹25 crore.

La rupia digital liquida el bono y el pago al mismo tiempo

Uno de los principales elementos del Demat 2.0 es la integración de los bonos tokenizados con la rupia digital mayorista del RBI, la moneda digital de banco central, o CBDC, de la India. Los inversionistas participantes vinculan su cuenta Demat existente a una cartera de CBDC proporcionada por su banco.

La estructura permite la llamada liquidación atómica: la transferencia del bono y el pago en rupias digitales se ejecutan como una única transacción. Si una de las dos etapas falla, la otra tampoco se completa, lo que reduce el riesgo de que una parte entregue el activo sin recibir el pago correspondiente.

Los contratos inteligentes también podrán automatizar procesos como el pago de intereses y la redención de los bonos, reduciendo las reconciliaciones y las instrucciones manuales entre emisores, bancos y depositarios. Las instituciones depositarias siguen siendo responsables del registro oficial de la propiedad de los activos.

El piloto prevé negociación secundaria y acceso al mercado minorista

La SEBI dividió el proyecto en tres etapas. La primera está orientada a la emisión de bonos tokenizados y prevé una participación inicialmente institucional. En la segunda, el regulador pretende habilitar negociaciones en el mercado secundario y ampliar el acceso para inversionistas minoristas.

Una tercera fase podría extender la infraestructura a otras entidades reguladas y evaluar su aplicación a nuevos instrumentos financieros. El piloto funciona dentro del sandbox regulatorio de la SEBI y servirá para probar seguridad cibernética, escalabilidad, liquidación y funcionamiento operativo antes de la eventual creación de normas más amplias. El regulador aún no estableció fechas para esas próximas etapas.

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