China reaccionó a la propuesta del CEO de Anthropic, Dario Amodei, para desacelerar el avance de la inteligencia artificial y ampliar las restricciones tecnológicas contra Pekín. En un editorial publicado el domingo (13), el Global Times, periódico estatal chino, calificó el plan como un “manual de Guerra Fría” destinado a contener el desarrollo de IA del país.
La crítica apunta especialmente a la parte geopolítica del plan presentado por Amodei el sábado (12). Aunque el ejecutivo defiende reducir el ritmo de avance de los modelos para dar más tiempo a las medidas de seguridad, también propone que Estados Unidos preserve su ventaja sobre China mediante controles más estrictos sobre chips avanzados, equipos para la fabricación de semiconductores y transferencia de tecnología.
Amodei afirma que un liderazgo chino en IA representaría un riesgo grave para Estados Unidos y otros países democráticos. Entre las medidas sugeridas están el combate al contrabando de chips, las restricciones al acceso remoto a centros de datos fuera de China y acciones contra la llamada destilación de modelos, técnica que permite reproducir parte de las capacidades de sistemas más avanzados con menor costo.
Según el ejecutivo, esas medidas podrían ampliar significativamente la ventaja estadounidense sobre China en los próximos tres a cinco años, período que él considera decisivo para el impacto geopolítico de la IA. Solo después de ese aumento de la ventaja, argumenta, Washington tendría mejores condiciones para negociar límites globales al avance de la tecnología.
Pekín acusa a EE. UU. de usar la seguridad para contener a un competidor
El Global Times afirmó que la propuesta parece abordar la seguridad de la IA, pero contiene mecanismos destinados a restringir a China. El periódico acusó a Amodei de intentar preservar el liderazgo tecnológico de Washington y excluir a Pekín de la construcción de las reglas internacionales para la inteligencia artificial.
La reacción también llegó al Gobierno chino. El lunes (14), el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, defendió un enfoque “abierto e inclusivo” para la IA y afirmó que fomentar amenazas, confrontación y competencia hostil perjudicaría la gobernanza global de la tecnología.
La propuesta de Amodei no prevé interrumpir por completo el desarrollo de la IA. El plan establece tres frentes: permitir que evaluadores externos tengan acceso continuo a los sistemas de las empresas, coordinar estándares de seguridad entre desarrolladores de países democráticos y, posteriormente, buscar coordinación internacional que incluya a China.
El CEO de Anthropic argumenta que la desaceleración es necesaria porque las capacidades de los modelos están avanzando más rápido que los mecanismos usados para controlarlos. Entre los riesgos señalados están los ataques cibernéticos, la pérdida de control sobre sistemas autónomos y el uso de agentes de IA en operaciones coordinadas.
La disputa ocurre mientras Washington y Pekín se preparan para discutir riesgos vinculados a la IA de frontera. El tema también puede entrar en la agenda de la reunión prevista entre Donald Trump y Xi Jinping el 24 de septiembre, lo que amplía el peso de la inteligencia artificial en la rivalidad tecnológica entre las dos mayores economías del mundo.



